martes 24 de enero de 2012

El sexto sello. El día del Señor. Los 3 días de oscuridad.

"Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.
Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.
Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?". Apocalipsis Capítulo 6.

Esto fue escrito hace siglos atrás. Muchos dicen que tiene un sentido figurado o al menos eso quieren ver. Personalmente creo, por lo que expongo más adelante, es bastante literal.

Hace por lo menos 15 años atrás, cuando todavía Internet no era accesible para el público en general, llegó a mis manos una transcripción digital de la obra de un sacerdote católico, en la cual se recopilaban numerosos mensajes recibidos por personas a lo largo del tiempo y a lo largo de las geografías. Estos mensajes tenían como origen a los intercesores entre la tierra y el cielo y como destinatarios a la humanidad en su conjunto.

En aquel momento, me llamó la atención un denominador común en la mayoría de los mensajes: TRES DIAS DE OSCURIDAD. Un castigo directamente impartido por la mano de Dios.

Esta página es una excelente recopilación de estos mensajes que mencionan a los tres días de oscuridad: http://www.revelacionesmarianas.com/tres_dias_de_oscuridad.htm

Hace unos días, escuchando las declaraciones de la Princesa de Japón, donde ella menciona los 3 días de oscuridad, me pareció propicio hacer las aclaraciones del caso, dado que a mi humilde entender lo que esta buena señora expresó es un batido de cosas que no se llevan muy bien que digamos.

Lo que transcribí en la primer parte de este post, tomado del libro del Apocalipsis o también llamado "Libro de las Revelaciones", es lo que a lo largo de todas las escrituras en la biblia cristiana se denomina "el día del Señor". Es lo que conocemos comúnmente con el día del juicio final.

¿Cuando va a ser el día del juicio final?

Sobre esto se hace esta aclaración:

"... sabéis bien que el día del Señor llegará como el ladrón en la noche. Cuando se dice: paz y seguridad, entonces, de improviso, le sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la preñada, no escaparán” (Tesalonicenses 1, Capítulo 5, 2-3).

En otras palabras, la fecha no la sabe nadie, va a sorprendernos como un ladrón en la noche. Por lo tanto, el 22 de diciembre de 2012, no va a pasar nada.

Bien, hasta aquí lo que está en los libros sagrados. Lo que relato a continuación son los datos y detalles que compilé de los mensajes del citado link en www.revelacionesmarianas.com

¿En qué época va a suceder el juicio final?

Cuando el verdadero amor desaparezca en la mayoría y se exalte la voluptuosidad y el sexo.
En el tiempo donde las mujeres vistan como hombres y se comporten a su gusto licenciosamente, y los hombres vistan vilmente como las mujeres. Cuando la codicia, el adulterio, la homosexualidad y las acciones secretas, siembren el terror por casi todos los lugares, asesinatos, atracos, secuestros, intimidaciones, etc. reinen sobre la sociedad.
Cuando los sacerdotes hayan dejado el hábito santo, y se vistan como la gente común. Cuando los pastores y obispos, así como los sacerdotes y muchas almas consagradas, se conviertan en presuntuosos y arrogantes invadidos por la vanidad y soberbia de su humana sabiduría y sean inútiles e incapacitados para discernir entre el camino recto y el camino del mal.

¿Cuales serán las señales inmediatamente previas?

La noche será muy fría en Europa. Rugirá el viento, poco después de algún tiempo se escucharán muchos truenos, muchos, y una cruz muy grande quedará en el cielo y esa cruz se verá desde cualquier lugar de la Tierra.

¿Cómo será?

La oscuridad llegará por tres días y tres noches. Durará setenta horas. Será una oscuridad tan densa que no se mirará nada. El sol se obscurecerá. La luz artificial será imposible. El hombre sentirá terror.
Fuego y humo caerán del cielo, las aguas de los océanos se volverán vapores, y la espuma se levantará arrollando a la humanidad. Los rayos y relámpagos resplandecerán como nunca se han visto en el mundo. Temporales, tempestades, truenos, lluvias ininterrumpidas, terremotos cubrirán la tierra.
Huracanes de fuego se formarán en las nubes extendiéndose sobre toda la Tierra. Nubes rojas como la sangre, atravesarán el firmamento.
El infierno se abrirá haciendo temblar la tierra y estremeciendo las aguas, hasta que éstas inunden la mayoría de la tierra. La tierra temblará desde sus cimientos. El terremoto no bajará su intensidad.
Con la oscuridad vendrán demonios y fuego, que avanzarán y tomarán a todos los que se encuentren a su paso. Los Ángeles de Dios delante de la oscuridad, irán tomando a las personas buenas y llevándolas a sus hogares en cuestión de momentos y a los inocentes se los llevarán para otro lugar.
Los demonios gritarán blasfemias y tomarán los cuerpos de los que están en pecado para tocar las puertas de las casas, fingiendo las voces de los familiares. De esta forma podrán entrar y tomar a los que están dentro y sacarlos para llevarlos al infierno.
Habrá un olor nauseabundo que saldrá de los cuerpos de las creaturas a los que los demonios les sacaron las vísceras y las dispersaron por la tierra. El viento transportará gases envenenados que se difundirán por toda la tierra.
Nubes con rayos de fuego, y una tempestad de fuego pasarán sobre el mundo. Todo se hundirá bajo una lava de fuego.

Mientras ocurra todo esto...

Ni bien se produzcan las señales previas ya descriptas, cierren todas las puertas y ventanas. No hablen con ninguna persona fuera de la casa. Arrodíllense ante su crucifijo. Arrepiéntanse de sus pecados. Ruegen a la Virgen María, para obtener su protección. No miren hacia fuera mientras la tierra tiembla, porque la vista de la Ira de Dios no la podrían soportar.
Oigan lo que oigan no abran ni sus puertas ni sus ventanas. Estén completamente en oración. Durante estos tres días y tres noches de tinieblas, podrán ser encendidas sólo las velas bendecidas el día de la Candelaria (2 de febrero) y darán luz sin consumirse.
Los demonios querrán entrar a las casas de los fieles, donde haya personas orando y con velas benditas, pero no les será posible. Los demonios huirán, desesperados.
Los hogares de los buenos no caerán, sino que se mantendrán en pie, así cómo los lugares consagrados a la Santísima Virgen María y al Sagrado Corazón de Jesús.
Hay una promesa de que solo las velas benditas darán luz; pero hay una luz que es inextinguible, la luz del alma buena y fiel. Porque hay muchas personas que tienen velas benditas pero viven en un desastre. A estas creaturas no les encenderán las velas: su alma no les dará luz.

El final

Al término de tres noches se acabarán los terremotos y al siguiente día el Sol brillará. La tierra quedará cubierta de cadáveres y vendrá una plaga de lobos que se comerán los cadáveres para que no contaminen. Sólo sobrevivirá una cuarta parte de la humanidad .Las tres cuartas partes de la raza humana perecerán. Habrán muerto 5250 millones de personas.

Conclusión...

De acuerdo a los mensajes, toda esta destrucción es evitable, siempre y cuando cambiemos. El cambio no pasa solo por ir al templo. Cada uno sabe lo que tiene que cambiar.
La "Nueva Era" va a suceder por las buenas o por las malas. Desgraciadamente, hasta ahora venimos haciendo las cosas lo suficientemente mal, como para que todas estas profecías sean más probables que nunca.
Alguno podrá decir, lógicamente, que todo este relato está impregnado de cuestiones del cristianismo. Bien, pero ¿ve que este mundo esté cada vez mejor? las noticias hablan de que estamos caminando a paso firme hacia una tercera guerra mundial por el petróleo, y todo lo que se advierte de la época en que se producirá el "día del Señor" es un calco de nuestra actual realidad.